Seguir aunque se nos quede
parte del corazón en un andén,
aunque el frío se nos pegue
en los huesos como peste
y hayamos conocido el mismo infierno.
Seguir aunque las lágrimas
se confundan con la lluvia
y cueste avanzar por quedar desorientados, lo importante
es dar el paso.
Atrás el pasado con sus flores
y promesas de eternos amores,
atrás el libro compartido que hoy leo en solitario...
No importa, ya no existe.
Seguir aunque no creas,
seguir ante el lamento,
seguir con la esperanza
de que vendrá algo bueno.