Discípulos de nadie,
en este mundo que
explota a los dormidos.
Tal vez sería conveniente
retener mí pluma un poco,
para escribir algo
que no trascienda.
Un par de palabras absurdas
carentes de entendimiento,
como algunos discursos
que "juntan" masas.
Abriría con esas quejas
sobre ficticias conspiraciones,
¿aplaudiran? quisiera creer que no.
Formularia miles de preguntas
y multiplicaría sus respuestas,
sin embargo no solucionarían
las locuras de un grupo
de banqueros y unos cuantos post adolescentes burgueses con Marx bajo el brazo.
Tan opuestos pero distribuidos estratégicamente,
para a la hora del banquete,
juntarse y deleitarse
con el escenario de
la prostitución a la madre tierra,
abortando sutilmente a sus hijos
e irónicamente rezando
antes de hacerlo.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario