Quemaron los libros,
destrozaron la materia,
las cenizas se fusionaron
con el agua que de tan clara
se volvió turbia
Millones de milésimas
de segundos después
repitieron los mismos pasos,
creían ser eternos en la torre
de un invisible Rey
Entonces los espíritus
rompieron el tablero con sus puños,
esos que alguna vez levantaron
en revolución
Quedaron confundidos, apolíticos,
"opinologos", desterrados, desinteresados...
Y la memoria refugiada en una biblioteca vacía.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario